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viernes, 6 de marzo de 2009

LA EXCENTRICIDAD DEL CISNE



Como un cisne entre patos...

De quién a los cisnes idolatraba, alguien, sólo alguien, dijo en cierta ocasión como manifestó su ansia de exhumar los restos de su padre para abofetearle. Hubiera sido un dicho más que no pasaría a la historia si el cadáver no fuera el del rey Maximiliano II de Baviera y su heredero y "presunto" autor de la proclama no se tratase del rey Luis II de Baviera, el tildado como " loco ".


Quizás en esta tierra , a todo ser humano que " saque los pies de la fila " lo encasillan como perturbado. Quizás no pertenecer al común o no supeditarse sacramente a las reglas del grupo suponga una clasificación perversa para existir. A Luis II de Baviera, en adelante, el cisne, Bruckner le dedicó su séptima sinfonía y, asombrados quedarían cuando su segundo movimiento sirvió también para anunciar la muerte de Hitler por la radio alemana:







Hijo de la princesa prusiana María Fiederike, alejado de sus progenitores y atormentado por la educación severísima de su preceptores, Luis experimentó la opresión , un estricto régimen educativo. Nacido para reinar, sus afanes eran la belleza, el sentimiento y el arte. Duro revés para un futuro ya previsto y una realidad que le resultó insufrible.


Vivió alejado de la objetividad y su historia está más repleta de rumor que de verdades. De físico ejemplar, bello como los cisnes a los que adoraba, vivía en la ensoñación de los cuentos de hadas, en las leyendas germanas. Su existir consistió en una constante lucha contra si mísmo y oponente a la realidad. Poesía , música, naturaleza y mitos alemanes agotaban su mente. Nacido para fantasear, su destino era el gobierno.
Mecenas de Wagner, éste musicó su personajes emblemáticos gracias a la obsesión del cisne: Tristan e Isolda, Logengrin, Sigfrido, Parsifal.
Rey a los dieciocho años, poseía un alma de artista con incapacidad para una auténtica actividad creadora. Hadas, belleza, sentir y lo sublime eran su motor. La contradicción su alimento de cada día. Homosexual y católico convencido. Nacido para reinar sin poder materializar las obligaciones que su posición le imponían, vivió con un angustioso sentimiento de culpa y permanente lucha contra él mismo.
Belleza y realidad no casaron. Belleza y verdad no son coincidentes.
Murmuraciones no cesaron: hablaba con los elementos inmateriales, consigo mísmo; amaba la soledad y se oponía a la corte de Munich; se hacía acompañar a ambos lados de estatuas en los banquetes - realmente no es mala idea y te deja una libertad absoluta de conversación-; en las representaciones teatrales y musicales sólo podía un ser estar: él; dicen que amó a algunos reprimiendo su ardor sexual ante sus creencias religiosas. Histérico, tímido, obsesivo y sentimental. Belleza, belleza y más belleza...
Dejó la corte, se distanció de Munich y aislado en su propio ser, dedicó gran parte de su fortuna y fuerzas a contruir los más bellos castillos de hadas. Su favorito, el Neuschwanstein, en los Alpes alemanes. Decidió que pocos humanos se le acercaran, existía sólo en si mísmo y para sus ensoñaciones.


Vista del Neuschwanstein en invierno

Perfeccionista e innovador, diseñaba cada minúsculo espacio de su segundo ser acaparador, con novedades que aún hoy sorprenden, como el agua corriente o la calefacción central, detalles significativos. Sus estancias revelan algo más que una excentricidad, nos delatan una inteligencia y mente adelantada a sus tiempos.



La cocina del Neuschwanstein sorprende por su modernismo


A Luis lo declararon incapaz a los cuarenta y un años.
¿ Entramado para despojarlo del trono ?, ¿ locura ?. Lo diagnosticaron de esquizofrenia paranoica y él , aturdido, preguntó cómo si no había existido un examen médico. Tres días más tarde, en un paseo matinal, muere ahogado en el lago Starnberg junto a su psiquiatra. Versión oficial: suicidio. Aún hoy nadie lo sabe. Su alma gemela, su prima, la duquesa de Baviera, Elisabeth, ya emperatríz de Austria , archiconocida por Sissi, nunca creyó nada, sólo argumentó que las cosas no hubieran acaecido si a Luis," su cisne", lo hubieran tratado, sólo con un poco de más suavidad.
Se dice, y siguen los rumores, que Luis anticipó a Elisabeth su posterior asesinato, acaecido años más tarde.


Y es que , belleza y verdad no son coincidentes...
Detestaba intrusos en sus moradas y hoy sus castillos son visitados diariamente por miles de personas.

Firma de Luis II


Cruz en el lugar de la muerte del rey. Lago Stanberg

Él me transmitió algo, a mí, una intrusa más: su deseo de descansar en paz.

sábado, 13 de septiembre de 2008

"LA MARAVILLOSA HISTORIA DE PETER SCHLEMIHL"




Como otras muchas veces, desde que te leí, mi querido Peter Schlemihl, hoy he vuelto a mirar mi sombra para cerciorarme que aún está conmigo y no he sufrido disección alguna, que el viejo gris no ha llegado a mi vida y que la soledad es un camino a elegir.

Si no rememoro tu historia, habrá alguno que no nos comprenda y, como tu vida es merecedora del libro que Adelbert von Chamisso escribiera sobre tí, quisiera hoy homenajear al autor, al libro y al personaje que tu representas.

Supones la visión diferente del pacto demoníaco, pues von Chamisso te otorgó trayectoria desigual a la del Fausto. Tu, joven, tímido e inexperto, sin fortuna , tanto que podías " quebrarte la nariz aunque cayeras de espaldas " apeteciste las riquezas mundanas, la vida social y el poder que el oro otorga. Eras la víctima deseable de satanás, y sin que te percataras, con lucifer transformado en viejo de gris vestido, pactaste tu destino. Él te pidió tu sombra a cambio de la bolsa que da oro inagotablemente. Poca resistencia pusiste, para el lastre que sobre tí cayó.

El fascinado Schlemihl escoge la bolsa de los deseos y enseguida surge el momento magnífico en el que el anciano gris se arrodilla y, con admirable habilidad, desprende de la hierba tu sombra, de la cabeza a los pies, la levanta, la enrrolla, la dobla y la guarda en el bolsillo.




Acontece rápido que todo el Mundo advierte que Schlemihl no tiene sombra y tu, encantador Schlemilh, eres objeto de burlas y aborrecimiento. Ocurre a partir de ese momento que adquieres una aparente existencia privilegiada que el dinero concede , pero ¡ ay de tí !, es míserable en los sentimientos, solitaria a causa del sombrío secreto que te consume.

Perdiste la sombra, la posibilidad de la luz, la patria, quedaste dividido en lo corpóreo, pero nunca dejaste escapar tu alma.

Querías amar y ser amado, y tu ser ya marcado y condenado rebosa de amor hacia la muchacha pura e inocente . Tu conciencia se revuelve en remordimientos, y élla intenta penetrar en tu secreto:

" ¡ Si eres infortunado, úneme a tu miseria, para que te ayude a soportarla ! "


Y tu, Schlemilh no puedes más que confesar los versos más bellos y tristes:

" Me dices que te lo cuente,

y me lo pones tan difícil,

te miro y tiembla todo mi ser "

Terminas huyendo del hombre, de la sociedad, nunca regresarás a esa sociedad y nunca recuperaste tu sombra. A cambio de la pérdida de la posible felicidad burguesa, el azar te transfiere a la Naturaleza y pones tu vida al servicio de la ciencia. Realizas colosales viajes por todo el orbe , descubriste tierras inexploradas y pusiste al servicio de la humanidad numerosos hallazgos en botánica y zoología, y tomaste las debidas medidas para que , una vez murieras, tus manuscritos reposaran en la universidad de tu amada Berlín.

No quiero despedirme, amigo que tanto me has enseñado, sin recordarte algunos párrafos de la carta que un día te escribiera tu autor , tu adicto y alter ego Adelbert von Chamisso, ya en el ocaso de su vida:

" La sombra, quisiera preguntar, qué es eso,
tal como tantas veces a mí me preguntaron,
y cómo es que este mundo tan bellaco
no deja de tenerle súblime estimación.
Han amanecido diecinuevemil días sobre nuestras cabezas
trayéndonos sabiduría,
y nosotros, que hemos dado ser a las sombras,
vemos hoy a los seres como sombras desfigurarse.

Berlín, agosto de 1834. "

miércoles, 23 de enero de 2008

MARIENBAD-KARLSBAD-WEIMAR. AÑO DE 1823

Junio de 1823, un anciano caballero, llega Marienbad.
Meses antes había sufrido una grave enfermedad que le hizo perder la consciencia. Los médicos no encontraban causa ni remedio. Pero la enfermedad que llegó de forma repentina, se marchó de la misma manera que vino. El caballero , transformado por completo, rejuvenecido interiormente, llega a Marienbad lleno de vida.













El hombre del que hablamos tiene setenta y cuatro años. Vino al mundo cuando el reloj daba las doce del mediodía en una casa burguesa de Frankfurt, nació con grandes dificultades de una madre de dieciocho años, estaba negro y parecía muerto. Pasó tiempo hasta que la abuela pudo gritar ." ¡ El niño vive !". A ese niño le estaba reservada una vida prodigiosa, estaba destinado a desplegar inmensas fuerzas de desarrollo y de renovación , a alcanzar por completo la medida humana y lograr una majestuosidad de la existencia ante la cual se inclinaron reyes y pueblos, y cuyo origen natural él mismo convirtió, no sin solemnidad, en objeto de su estudio. ( Thomas Mann).

El verano de 1823 en Marienbad supone para nuestro hombre el acontecer de un "milagro", sucumbe al viejo embrujo, a la eterna magia. Otra enfermedad se apodera de su ser, cae profundamente enamorado de una muchacha de diecinueve años, a la que corteja como un joven, como un hombre. Tras días de mucho pensar, pide la mano de Ulrike von Levetzow.




El hombre al que Alemania, al que toda Europa, venera como al más sabio entre los sabios, como al espíritu más maduro y sereno del siglo va a solicitar a la señora Levetzow la mano de la joven de diecinueve años para el hombre de setenta y cuatro. ( Stefan Zweig).
La respuesta no se conoce, pero se intuye , y ese hombre sigue a la amada desde Marienbad a Karlsbad.


Declina el verano, aumenta la angustia. Llega la despedida sin respuestas, y cuando el coche se pone en marcha, este gran hombre que todo lo presiente tiene la sensación de que algo formidable en su vida ha concluido. Pero aquel que en la tierra no encuentra alivio, recurre a Dios, a través de la poesía.

El 5 de Septiembre de 1823, tras la despedida, el poeta , que de joven supo ocultarse , contenerse y no revelar secretos, ya anciano , inicia una de las poesías más bellas : " La Elegía de Marienbad".


MARIENBADER ELEGIE



* Sólo algunas estrofas. Traducción de Rosa Sala.


Cuando suele enmudecer el hombre en su tormento,
a mí me ha dado un Dios expresar lo que padezco.
¿Qué cabe esperar del reencuentro,
de la flor de este día aún cerrada?
Se abre ante ti el paraíso o el infierno;
y se estremece el alma acobardada.
.../...
Pero, ¿no te queda aún el mundo? Los collados,
¿no siguen coronados por sombras sagradas?
¿ es que la cosecha no madura? Un verde prado,
¿ no bordea el río entre pastizales y matas?
Y la Inmensidad, ¿ su bóveda el mundo no envuelve,
ya sea rica en formas o informe tantas veces?
.../...
Qué leve y frágil, sutilmente entretejida,
surge seráfica de entre las nubes oscuras
sobre el azul del cielo, a ella parecida,
una figura etérea de cristalina bruma.
.../...
Así veías dominando el alegre baile
a la más bella de las criaturas adorables.
.../...
Más sólo unos instantes puedes resignarte
a retener a un espejismo en su lugar.
¡ Vuelve al corazón ! Es una sede más fiable,
en la que ella se agita en metamorfosis tenaz.
Entre miles de formas, se te impone sólo una,
cada vez más hermosa en su proteica figura.
.../...
En lo más puro del pecho palpita el afán
de a un ser más puro, desconocido y extraño,
entregarse agradecido, con total libertad,
penetrando el enigma del eterno Innombrado.
¡ Lo llamamos devoción ! De tal magnificencia
siento que participo cuando estoy con ella.
.../...
Y ahora, ¡ lejos estoy ya ! A este momento,
¿ qué le corresponde ? No sabría expresarlo.
Motivos me ofrece para gozar de lo bello,
más de este lastre quiero verme librado.
Me mueve sólo una indomable añoranza,
y salida no veo más que las lágrimas.
.../...
¡ Dejadme aquí, compañeros de camino !
A sólas entre rocas, pantanos y desiertos.
¡ Adelante ! El mundo os abre su sentido,
ancha la tierra y excelso el firmamento.
Ved, investigad, y acumulad detalles,
seguid persiguiendo los misterios naturales.
.../...
Yo, que un día favorito de los dioses fuera,
me he perdido a mí mismo y al universo.
Pues me enviaron a Pandora como prueba,
rica en dones y aún más rica en riesgos.
Hacia sus labios dadivosos me impelieron,
y al separarme de ellos, me destruyeron.

El poeta redacta la Elegía durante el viaje desde Karlsbad a Weimar, empezándolo el 5 y terminándolo el 12 de septiembre. Al llegar a Weimar, la obra está concluída. Lo denominó "Diario de la vida interior" y a su gran amigo Eckermann le comentó que era "producto de un estado de la más extrema pasión".

Como afirma Zweig, " Siglos después, ese 5 de Septiembre se conservará en la memoria y en el sentimiento de las futuras generaciones de alemanes ".

Nada más llegar a Weimar, se dedica a caligrafiar una copia de la Elegía, durante tres días, con letras grandes, en papel especial. Se encarga de encuadernarlo él mismo, con un cordón de seda, ata a la cubierta de tafilete rojo, que después cambiaría por otra azúl. Esconde su poema como un secreto. Y en su casa, en Weimar, lo que encuentra son burlas y el odio de su hijo, ante el proyecto de boda.




Nuestro hombre piensa en una primera lectura del poema de forma ceremoniosa. Manda a los criados encender dos velas en su escritorio y entregando su reliquia a Eckermann, le ruega que lea la elegía.

Vuelve a caer enfermo. Desde Berlín acude su amigo Zelter, permaneciendo con el convaleciente. Según Zelter, " se encontró con alguien que parece que en el cuerpo tuviera el amor, todo el amor con toda la angustia de la juventud". Le aplica como medicina lo que el poeta le ruega : que le lea su poema una y otra vez. Así , según nos dice Zelter, la curación vino " del dardo que le había herido".


El genio supera la angustía, renuncia a su sueño y se entrega con fortaleza a TERMINAR SU OBRA. Antes de cumplir los ochenta años, temina por fin , los tres volúmenes del Wilhelm Meister. A los ochenta y uno, vuelve con la obra de su vida, Faust, terminándola pasados siete años.


Nuestro hombre, como ya saben , no es otro que JOHANN WOLFGANG VON GOETHE, ese genio universal que se debatía entre el pasado antiguo clásico y el futuro de los romanticismos y tecnicismos. Fue Goethe el que definió el término Weltliteratur , literatura universal. Cultivó el verso con maestría, la novela, el teatro, el ensayo y la teoría literaria, la física, la química, la mineralogía, la botánica y la medicina (p.e descubrió el hueso intermaxilar). Su principio era LA ACCIÓN.


Para Eugenio Trías, Goethe es " diacronía replegada en absoluta sincronización. Página única que resume todas las páginas". Karl Jaspers en su obra Unsere Zukunft und Goethe escribió que Goethe es " totalidad de hombre y de obra, en que la poesía, investigación , arte y práctica no son más que momentos. Tal vez sea Goethe el único hombre que se ha realizado en la historia con tal plenitud".


El 22 de Marzo de 1832 moría Goethe en su casa de Weimar. La legendaria frase última que corona el mito fue:


LICHT mehr LICHT


Luz, más luz. ¡ Qué abran las ventanas para que entre la primavera !.


Fausto es su alter ego.