Mutismos que proporcionan las esencias de las relaciones. Por los silencios llega la mesura del vínculo del uno y del otro. Silencios que gritan alabando la armonía. La mudez desgarra lo visible para permitirnos viajar a los interiores de una relación.
Cuando el silencio enfría, mal augurio.
Cuando el silencio quema y apacigua, el núcleo permanece fundido.
Aún retengo en mis retinas las luces de tus amaneceres, las más bellas y sublimes. Esa luces que resaltan el verde agua de tantas cúpulas.
Antes de la aurora, esperaba , cada día, desde ese pequeño ático de la Margaretenstraße, el cambio de la noche al día, el prodigioso espectáculo lumínico, y en la ensoñación de lo extraordinario permanecía hasta que el sol despegaba y alcanzaba altura. Y tus nublados, hezichados, destellantes en la ciudad de los mil colores. Conjunto perfecto en el frío de tus tejados.
Ayer , te recordaba con ansia, Viena, con la codicia de poseerte de nuevo, y que tú, mi amada ciudad, me hagas tuya, en ese lecho, donde la luna sudaba. Mi vaho se revuelca en el tuyo.
Vuelvo a tí, una y otra vez; y cuando me marcho, mi cabeza se vuelve hacia tu enigmática figura, con la esperanza del regreso y la pena profunda de la ida.
Federico García Lorca: Pequeño Vals Vienés
En Viena hay diez muchachas,/
un hombro donde solloza la muerte/
y un bosque de palomas disecadas./
Hay un fragmento de la mañana./
en el museo de la escarcha./
Hay un salón con mil ventanas./
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.
Este vals, este vals, este vals, este vals,/
de sí, de muerte y de coñac/
que moja su cola en el mar./
Te quiero, te quiero, te quiero,/
con la butaca y el libro muerto,/
por el melancólico pasillo,/
en el oscuro desván del lirio,/
en nuestra cama de la luna/
y en la danza que sueña la tortuga./
¡Ay, ay, ay, ay!/
Toma este vals de quebrada cintura./
En Viena hay cuatro espejos/
donde juegan tu boca y los ecos./
Hay una muerte para piano/
que pinta de azul a los muchachos./
Hay mendigos por los tejados,/
hay frescas guirnaldas de llanto./
¡Ay, ay, ay, ay!/
Toma este vals que se muere en mis brazos./
Porque te quiero, te quiero, amor mío,/
en el desván donde juegan los niños,/
soñando viejas luces de Hungría/
por los rumores de la tarde tibia,/
viendo ovejas y lirios de nieve/
por el silencio oscuro de tu frente./
¡Ay, ay, ay, ay!/
Toma este vals, este vals del "Te quiero siempre"./
No suelo celebrar ni mis cumpleaños ni mis santos. Sufrí una gran decepción al cumplir los cuatro años y desde ese día decidí que las expectativas creadas con ilusión , me iban a defraudar el resto de mi vida. Mi tendencia a las esperanzas quiméricas se mantienen , no he perdido aún mi capacidad de sorpresa, pero suelen resultar decepcionantes.
Así pues, con esa temprana edad, tomé una decisión que he continuado.
Hoy sólo trato de traer a la memoria que un 5 de diciembre de 2007 publiqué mi primera entrada en este blog . Durante este tiempo he logrado vivencias muy positivas y deseo referirme sólo a ellas. Lo mejor, los autores de muchos blogs a quiénes he aprendido a querer según lo que éllos expresan, poniéndoles yo mísma la esencia y la forma a cada uno, en función de mis percepciones e imaginación.
Destacable es igualmente el esfuerzo de escribir, ese trabajo mental tan humano en el que las herramientas son las palabras. Muchas veces, con esfuerzo, pero siempre la disciplina y el sacrificio me han parecido loables y necesarias en el hombre.
La conclusión, el mundo de los blogs no es más que el reflejo de la realidad subyacente, a la que añades la fantasía propia.
Lo que durará la experiencia, quién lo sabe.
Y por último, quisiera con gran fuerza, agradecer a todos los que me acompañan con sus comentarios, con sus ánimos o desánimos, con sus ideas y conocimientos, con su cultura, con su arte, en definitiva, con su amor...; ya que amar es dar. Gracias mil con el alma.
Los hay que no sueñan, y éstos causan el delirio a los del ensueño.
El sueño es un mensaje que uno mísmo se envía,
anuncios inherentes a los conocimientos y experiencias .
El soñador es el que mucho sueña, que no el que discurre ajeno a la realidad.
Es el realista quijote, idealista, utópico o fantástico , frente al realista puro.
Decía Goethe :
" Las grandes pasiones son enfermedades incurables. Lo que podría curarlas las haría verdaderamente peligrosas ".
Los deseos se reflejan en lo onírico, como el dolor, la ira, el amor... todo está en la esfera del mensaje interior.
Soñadora soy , pues mucho sueño. Multitud de elementos intervienen, se enredan. Es la vida del consciente y del subconsciente.
Sueño con el Ángel . Aquél me contemplaba sereno, lento, tiempo muerto... Y me deleitaba..., Él me legó la paz, quietud, pasión y un gran silencio. Su regalo perduró ya despierta y aún se halla en mi recóndito ser.
Sueño con Él, en sobre blanco su carta me traía, sorprendida fuí , estando detrás de mí, su respiración en mi sien izquierda, profunda , intensa, me izaba... Azul las letras de su corto mensaje, una confesión. Mientras, la dicha me tomaba.
Y una voz interrumpe, " Es tarde , levanta " ¿ Tarde ? Todos los términos son relativos, pensé.
¿ Quién no continúa con Calderón ?
"Yo sueño que estoy aquí destas prisiones cargado, y soñé que en otro estado más lisonjero me vi."
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Del destino poco o nada sabemos, ¿ tarde ?, ¿ quién, cuándo, cómo, dónde? si fluctuamos vulnerables en lo desconocido.
Esta mañana leí una entrada en un blog amigo. Sus letras me llegaron al alma, tanto es así que he buscado una canción apropiada para ofrecérsela a su autor NUNCIO TAMALLANGOS y en relación a su post: " Ayer se me perdió", de tan exquisita sensibilidad , tan intimista e inteligente.
Un autor y un blog que si tuviera que comparar con un músico, éste sería Chopin.
¡ Magnífico , Nuncio !.
Sobre tu entrada, " Ayer se me perdió ", te dedico esta canción, My Way, y este video, con todo mi afecto.