jueves, 24 de septiembre de 2009

LID DE HERMANOS


La guerra como padre de todas las cosas, según la concepción de Heráclito. En la esencia del hombre se halla el conflicto.
La guerra , siempre injusta, destroza inocentes.
Y la lid entre hermanos, el primer fraticidio.
Ataque y defensa, trincheras de corazones helados, dolidos, dominados.
Derechos para las partes, espíritus abandonados por el amor.
El odio fortifica el campo de una batalla ya perdida, el miedo se apodera de las almas en una espiral de sinrazón.
Las causas, muchas, el principio, la avaricia por la carencia de Amor. Unos ladrillos, aquellas tierras, tres monedas...todo es válido para autojustificar la embestida. Y el tiempo pasa y los corazones heridos , en mortales cadenas atrapados, generan más y más inquina.
Y si uno abandona, ¡ Ay de él !, será preso de su propia deserción , su soledad le sentenciará su pecado y la injusta pérdida.
" No entres en disputas, y si entras en ellas, que sea tu enemigo quien huya de ti ", decía Polonio a Laertes.
La acción es el principio, pero seguir el dictamen de la razón , estar plenos de amor y perdonar ¡ cuán dificultoso es !.
Escrito está en la palma de nuestras manos.


16 comentarios:

Eduardo dijo...

Pues no seré yo quien contradiga Heraclito. Por desgracia. Pero yo soy de los del para bellum. Porque todos los demás están en eso

Daniel Rico dijo...

Me pregunto si le decian EL OSCURO DE EFESO, porque sus textos eran de dificil comprencion o solo porque era algo moreno, como SAN AGUSTIN...

Me pregunto si cuando el habla de gerra esta hablando de combate de hombres o si era una metafora del caos y la confusion del mundo.

Entre los ZUlues del Africa las guerras eran una especie de ajedres viviente con miles de guerreros que bailaban ocupando el campo de batalla, haciendo valer su pericia y la riquesa de sus armas, que estaban adornadas con plumas de colores y no tenian filo. La batalla duraba dias enteros, hasta que finalmente uno de los contendientes acababa por admitir la superioridad tactica del rival y se retiraba del campo de batalla. Los consejos de ancianos calculaban la cantidad de territorio que el derrotado debia seder hasta la proxima batalla. No era extraño que en estos espectaculares despliegues hubiera heridos y contusos y hasta algun desmallado despues de horas de saltar bajo el sol africano.

Luego llegaron los ingleses y los civilizaron; quiero decir que trajerosn sus ametralladoras Gatling y sus cañones estriados y despedazaron a los Zulues que los enfrentaron con lanzas y escudos de cuero; a los sobrevivientes los embarcaron y los vendieron como esclavos en America sin sentir ninguna culpa: la jurisdicion de su dios blanco no alcanzaba el mar donde no hay iglecias. Habian inventado el liberalismo.

zocadiz dijo...

Uno debe aprender a hacer la guerra. Es ley de vida.
La paz es fruto de la guerra.
Binomio difícil.
Nos leemos.

ana de la robla dijo...

Huir de la violencia es un acto de valentía. Un beso, bella.

La Rata Paleolítica dijo...

Pocas veces he visto una descripción de la guerra tan corta, buena y completa.
A nadie nos gustan, pero siempre están ahí, junto al ser humano, como parte de él.
Me viene a la memoria Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift, el viaje al país de los caballos especialmente.

Besos Morgen.

Lupiáñez dijo...

Precioso post.

Yo no creo que en la guerra como método de resolver nada. No ya en la guerra, sino en en el enfrentamiento más de andar por casa. Se necesita muchas dosis de paciencia y un gran corazón para tragar el orgullo y perdonar, como dices.
Sin embargo, dicho esto, a veces no te queda más remedio que defenderte. A cualquier nivel. NO justifico la violencia. Haciendo una pobre analogía, porque no es igual en absoluto, no justifico que nadie robe, pero entiendo que lo hagas para subsistir.
Un beso

Morgenrot dijo...

Estimado Eduardo,

Aún recuerdo cuando siendo estudiante de B.U.P me llegó la famosa sentencia por vez primera " si vis pacem para belum ". Me desconcertó en un principio y todavía sigo sin echarla al cajón de la basura pues, aunque idealmente no la quisiera, en la práctica pudiera ser útil.

Cuando me he referido a la guerra, lo hago desde el conflicto primero que se presenta entre varios humanos , bastan dos, y de ahí a la lucha...hasta los conflictos bélicos más virulentos.

Algunas veces, no hay mejor defensa que un buen ataque, y en eso se aplica el principio " si vis...".

Lo ideal, Eduardo, es evitar el conflicto de intereses para eludir las consecuencias.

Un cordial saludo

Morgenrot dijo...

Estimado Daniel:

Me envuelven tus historias sobre esas civilizaciones menos incivilizadas que la que conozco.

Heráclito siempre me atrajo, no recuerdo por qué le llamaban " El Oscuro...", pero sí algo de su filosofía. La guerra como lucha constante, el movimiento y el cambio como principio de todas las cosas. El nada permanece...

Estimo que es el conflicto el origen de cualquier disputa, mayor o menor. El conflicto de intereses que, entre humanos, es causa de odio y padre de la guerra. Y la guerra madre de casi toda las desgracias.
Huyo constantemente del conflicto. pero en esta vida, aunque lo evites te lo puedes encontrar en tu propia casa, se coló por el ojo de la cerradura y queda el sufrirlo y ya nunca las cosas serán iguales.

Saludos más que afectuosos con inexistentes lides.

Lázaro dijo...

A Heráclito creo que le llamban el Oscuro por su forma oracular de escribir, a base de aforismos.
Yo no huyo del conflicto, porque considero que es como tu sombra. Creo que hay que afrontarlo y la forma en que lo hacían los Zulues me parece paradigmática. Lástima que el corazón posea razones que la razón no entiende. Un beso.

misántropo dijo...

"La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen para provecho de gentes que sí se conocen pero que no se masacran"

Nunca leí definición mejor de la guerra.

Beso

Morgenrot dijo...

Hermosa Zoocadiz, lo que dices da mucho que pensar.

Se puede concluir que no hay paz sino después del conflicto. ¿ y la paz previa ?...Es difícil.

Creo que se puede mantener una paz anterior a la guerra aunque sea a base de renuncias recíprocas.

Un beso ajeno a toda lucha

Morgenrot dijo...

Queridísima Ana, me alegra enormemente tu comentario, pues a veces te sientes culpable de tanto huir para evitar el conflicto.

Te envío una rosa blanca virtual...

Morgenrot dijo...

Muy estimado Jesús:

¡ Gracias ! , me pones colorada pues no merezco la benevolencia que muestras conmigo.

En verdad, te confieso que este escrito está basado en la lucha de hermanos por una herencia.

Besos espirituales, que lo material ya trae sus problemas

Morgenrot dijo...

Estimado Lupiáñez,

Me parece que te refieres a esos casos límites que suponen la excepción que confirma la regla.

Como he mencionado antes, mi escrito está basado ciertamente en una posible lucha entre dos hermanos y la resistencia para que no estalle la guerra.

Un fuerte beso

Morgenrot dijo...

Gracias Lázaro por tu aportación. Ya sé algo más sobre "el oscuro ".

Lastimosamente me parece que no somos Zulues, sino bestias más o menos violentas y con el corazón de acero.

Hay excepciones que permiten la bondad y el bien.

Esas razones del corazón siempre me han parecido enigmáticas, ciertas y maravillosas.

Un abrazo,

Morgenrot dijo...

Misántropo, genial. Siempre he pensado en los " carnes de cañón ", pues las guerras las deciden los mandos y las sufren otros en sus carnes propias, mientras esos mandos juegan con los mapas y planos a hacer estrategias, bien seguritos en sus despachos.

Hay otras guerras en las que lucha uno mismo, y son crueles y duras.

Todas suponen un infierno.

Un beso fortísimo