sábado, 7 de junio de 2008

¿CONVERSACIONES O EXPOSICIONES ? COMPROMETIDAS

Tuve la desgracia durante años de tener un interlocutor como el que aparece en la imagen:





Por nuestra situación laboral, me ¿ recibía ? sentado. Sobra decir que sólo acudía a él cuando la responsabilidad lo requería, porque mantener una conversación, que más que conversación era una exposición verbal y gesticular por mi parte, no es plato de buen gusto.

Mientras yo glosaba, él hacía como si me escuchase, pero sus pesamientos eran otros. Se tocaba las narices, sí, con esa falta de tacto, en el durante. Yo intentaba mantener el tipo y alguna que otra vez dí un puñetazo en la mesa , cuando debía conseguir lo que estaba en la mano de aquel hombre sin alma.
¡ Ah ! , que no se me olvide insertar que cuando me volvía para marcharme, el vacuo no perdía ocasión de mirarme el trasero, eso sí le interesaba.


Con seguridad que todos en alguna desagradable ocasión hemos tenido un interlocutor "vacío ". Los hay de muy diversos tipos, algunos hasta te reciben de pie para no perder más el tiempo.


Ayer volví a sentir esa sensación de ridículo , cuando solicité a un señor hablar en privado con él. Lo más que hizo fue , primero preguntarme de qué ; cuando ya lo supo, se retiró unos pasos del público y me pidió que le hablara. Expuse rauda, no había terminado cuando se dió la vuelta. Yo no me atrevía a mirarle a los ojos, porque sentía el rechazo .

Cuando me marché, me interrogaba sobre el motivo de su postura huidiza. Sigo sin entenderlo.

Y yo me sentía así:

Y ¿ saben por qué ? , pues porque ese interlocutor no es ningún ser sin alma, ni vacío y yo lo admiro, a pesar de que su forma de ir por el mundo produzca daño.

22 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Hay seres que aunque los mires a los ojos, no hay nada,sólo vacio,un vacio inmenso, un abismo de indiferencia.
Ni merecen la más minima conmiseración, ni perder un segundo en valorar a quien siente el más absoluto desprecio por un ser humano.

vodkar dijo...

Cuan misero o mamarracho o como quieras llamar a este tipo de personajillos hay por el mundo de Dios.Este último nos libre a los que nos consideramos educados toparmos con alguno de ellos y aún así seguramente que se nos crazaran en nuestras vidas como tu bien sabes mi queridísima amiga.No merece la pena ni hablar mas de ellos/as.

Küssen

Ane dijo...

Situaciones como las que expones sólo me hacen pensar que hay personas cuya educación brilla por su ausencia, creo que hay modos y maneras de excusarse sin ser desagradable. Me ha impresionado el térmno "interlocutor vacío", creo que es genial. un saludo.

Joaquín dijo...

"El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente".

Esto que parece un juego de palabras, acabamos entendiéndolo en la práctica.

Ejercer o padecer poder es muy peligroso, porque no tiene límites. Siente uno la fuerte tentación de ser poderoso (o de arrimarse a los poderosos) para distinguirse del resto del pueblo, y dominar y alcanzar todos los deseos...

Es algo sobre lo que continuamente estoy prevenido.

Saludos Morgenrot

Joaquín dijo...

Morgenrot, me gustaría conocer tu opinión:

El "majao" será libro

Saludos.

Morgenrot dijo...

Natalia, Sí, es una pena, pero están " elevados" en la nube de la soberbia.

Para éllos, el prójimo suelen ser seres a manipular.


Un muy afectuoso saludo,

Morgenrot dijo...

Vodkar, no merece la pena sufrir por éllos, aunque muchas veces consigan hasta "desmontar" vidas y se quedan igual.

A ver, ya queda menos para la Ca´Victoria...cuento los días , aunque no sé que vamos a hacer con el " marqués de las mil ventanas "

Me ha gustado lo de " Küssen ",
Herzlische Grusse, mein Freund.

Morgenrot dijo...

Gracias estimada Ana,

Tuve que soportar ese interlocutor sin alma, y por ende, vacío, ver y sentir cómo desgraciaba vidas con su impasibilidad.

Después te das cuenta que en el mundo hay muchos, compensados con alguna flor que nos encontramos por los caminos.

Un besote

Morgenrot dijo...

Joaquín, esa máxima, que aprendí en la misma facultad a la que tu ibas, se quedó sellada en mí.

Agradezco tu consejo de la prevención, pues suelo ser cabezota , querer cambiar el mundo y, lo más, me llevo disgustos por doquier.

Mis mejores deseos haia tu persona

misántropo dijo...

A veces nuestros interlocutores no están a la altura de nuestros argumentos.
No desesperes.

Un beso muy hondo

Schwan dijo...

Lo peor de éstos individuos es que generan imitadores a su alrededor. Personas de no mucha riqueza interior y muy egoístas.

Y, cuando se juntan varias personas así en un lugar, pueden dar lugar a sociedades vacías, sin alma; en las que nadie entiende el porqué muchos actuamos de corazón.

Pero Morgen, lo bueno nunca ha sido abundante ;)

Joaquín dijo...

No sé Morgenrot si llegaste a conocer a un ínclito y famoso profesor de derecho político, D. Manuel Romero.

Nuncio Tamallangos dijo...

Sabes, querida Morgenrot, mi primera intención al leer tu entrada era la de decirte que alguien así no merece tu admiración; que el motivo por el cual lo puedas admirar queda compensado por su comportamiento inaceptable y que no vale la pena que te sientas mal por él. Pero quien soy yo para decirte a quién debes o no admirar...

Un besote.

Morgenrot dijo...

Misántropo, pueden que no estén a la altura de nuestros argumentos, porque en esencia están interesados en otros asuntos, relativos a sí mismos.

Gracias y un fuerte beso,

Morgenrot dijo...

Schwan, has dado en el dardo:

" Los iguales tienden a unirse "

y cuando hay una "cabeza" así en un grupo, el grupo se va homogenizando , formando un pequeño miniuniverso infernal.

De todo éllo, hay que huir, porque sin tu quererlo , te influyen

Un fuerte beso

Morgenrot dijo...

Joaquín,

Sí conocí a D. Manuel Romero, viejecito y de pelo blanco, pero no tuve la fortuna de ser alumna suya.
Tenía fama de gran personalidad y atractivo para sus alumnos.

En primero me dió clases Lojendio, catedrático, de gran empaque y valía.
En quinto, Antonio Porras, éste era un adicto a Habermas( Y hice la especialidad de público).

Morgenrot dijo...

Nuncio, pues por tu objetividad, tus consejos pueden ser mucho más valiosos que los que yo me puedo dar a mí misma, porque nos aferramos a una subjetividad que, en muchas ocasiones, sólo nos acarrea dolor.

Muchas gracias y espero ir a visitarte pronto, ya te echaba de menos.

Un fuerte beso de todo corazón

Joaquín dijo...

Morgenrot, te confirmo tu definición del profesor Manuel
Romero: "gran personalidad y atractivo para sus alumnos."

Creo que podré decirlo, con todo el cariño. En la facultad, desde tiempo inmomerial se le llamaba "Manolito" Romero. Un gran maestro, inolvidable.

(Yo hice la especialidad de empresa).

zocadiz dijo...

Los interlocutores vacíos son seres despreciables.

¿Admiras al segundo? No entiendo.

Juan Antonio, el.profe dijo...

A lo mejor debes plantearte si una persona así es realmente digna de admiración. Tuve un profesor universitario de renombre que engatusaba en sus clases. Era un excelente comunicador. Con el tiempo, descubrí que carecía de ideas propias, que todo lo bueno que contaba procedía de otros a los que nunca citaba: un plagiario en toda regla que se colgaba todas las medallas que otros habían ganado. Y, claro está, dejé de admirarlo.

Morgenrot dijo...

Zocadiz,
yo tampoco lo entiendo, quizás mi admirado Juan Antonio , el Profe , tenga mucha razón...

Pero una se niega a ver la realidad, el motivo, lo desconozco.

Creo que es muy propio de la feminidad, ¿ será por el instinto ?
¡ Qué sé yo !

Un beso con afecto del alma

Morgenrot dijo...

Jun Antonio, no sabes cómo te agradezco tus sabias palabras.

Efectivamente es un gran comunicador, tanto que hace magia con las manos mientras habla. Todo lo tiene pensado.
Pero, ¿ Y si hay algo más en su corazón que es lo que no me deja tranquila ?

No quiero que me manipulen, ya estoy harta de dolores del alma.
Mañana, D.m, iré a ver si tienes una de esas maravillosas poesías tuyas que me elevan.

Un beso muy, muy fuerte, querido amigo. Gracias.