viernes, 29 de agosto de 2008

UN PRÓLOGO

Bautismo de Jesús de Nazaret en el Jordán.


El prólogo, ese escrito que se antepone al cuerpo de la obra y que sirve de introducción a su lectura puede llegar a ser magnífico, anticipando la calidad de un libro.

Este es , a mi parecer, el caso del prólogo de un libro titulado originalmente como " Jesus von Nazareth. Von der Taufer in Jordan bis zur Verklärung ", que podemos traducir como " Jesús de Nazaret, desde el bautismo en el Jordán hasta la transfiguración "; publicado en España por La esfera de los libros , 2007, con el título de " Jesús de Nazaret ".
Su autor es Joseph Ratzinger, a quién personalmente considero como un gran intelectual y magnífico Papa, siendo, en cierta medida y lamentablemente, desconocido para muchos .

Joseph Ratzinger
Quisiera empezar el prólogo citado como el autor concluye el mísmo, de esta hermosa manera:
" Roma, fiesta de San Jerónimo,
30 de Septiembre de 2006.
Joseph Ratzinger - Benedicto XVI. "

Lo que me ha resultado más llamativo del citado prólogo es su sencillez e inteligencia en el planteamiento, el orden y la rigurosidad, así como su exquisitez a la hora de leerlo.
Podríamos decir que el prólogo se divide en cuatro partes:
1º).- Presentación.
2º).- Motivos del libro.
3º).- Métodos de estudio utilizados.
4º).- Otras consideraciones.

PRESENTACIÓN
Ratzinger nos ofrece este libro como el fruto de un largo camino interior. Empezó su elaboración en el verano de 2003 durante las vacaciones . En Agosto de 2004 toma forma casi definitiva y lo concluye ya como Papa Benedicto XVI.
El libro es una primera parte que consta de diez capítulos que abarcan desde el bautismo en el Jordán hasta la confesión de Pedro y la transfiguración. El autor prepara una segunda parte sobre los relatos de la infancia de Jesús, pero lo aplaza porque le parece urgente presentar la figura y el mensaje de Jesús en su vida pública.
MOTIVOS DEL LIBRO
El autor nos ilumina sobre el por qué de la necesidad de este libro, explicándonos cómo en los años cincuenta del pasado siglo se profundiza la grieta entre :
" el Jesús histórico "
y
"el Cristo de la fe "
lo que ha traído un incremento de la desconfianza ante las imágenes de Jesús - " las generadas por las reconstrucciones que se han ido elaborando por distintos autores y sus diferentes perspectivas de la figura de Jesús" - y la consecuencia de que esa figura de Jesús se ha ido alejando todavía más de nosotros.
Existe una impresión que ha calado hondamente en la conciencia general de la cristiandad de que sabemos poco sobre Jesús. Esta situación la considera el autor como dramática para la fe, de ahí este libro, para " favorecer un crecimiento de la relación viva con Jesús ".
MÉTODOS DE ESTUDIO UTILIZADOS
Los métodos no están en contra de la exégesis moderna, al contrario, aportan. Ratzinger intenta aplicar nuevos criterios metodológicos que permitan :
- interpretar teologicamente la Biblia
- no renunciar a la seriedad histórica
Son dos, por tanto, los métodos que utiliza, el histórico-crítico y la exégesis canónica.
Método histórico-crítico:
Para la fe es esencial referirse a los hechos históricos reales. La Biblia no cuenta leyendas, se basa en la historia ocurrida sobre la faz de esta Tierra.
El factum historirum es fundamento constitutivo. " Et incarnatus est " con ésto profesamos la entrada efectiva de Dios en la historia real.
Si dejamos de lado la historia, la fe cristiana se eliminaría y se transformaría en otra religión.
Lo fáctico como parte esencial de la fe cristiana hace necesario que esta fe afronte el método histórico-crítico, que trata de averiguar el sentido original de las palabras tal y como se las entendía en su lugar y en su momento.
Pero este método tiene unos límites:
1º).- Se estudia la palabra que pertenece al pasado y la debe dejar, además, en el pasado, aunque se vislumbren puntos de contacto con el presente, no puede hacerla actual, porque sobrepasaría lo que le es propio a este método.
2º).- Presupone situaciones en el contexto en que se insertan los acontecimientos de la historia y , por tanto, debe tratar las palabras ante las que se encuentra como "palabras humanas".
3º).- No le resulta un dato histórico inmediato la unidad como " Biblia" de cada uno de los libros de la Escritura, sino que se remonta primero al origen de los textos, los coloca antes de su pasado y completa este camino hacia atrás con un movimiento hacia adelante.
4º).- Todo intento de conocer el pasado debe ser consciente de que no puede superar el nivel de hipótesis, ya que no podemos recuperar el pasado en el presente.
Por todo lo expuesto necesitamos métodos complementarios:
La exégesis canónica :
La lectura de los diversos textos de la Biblia en el marco de su totalidad. Supone seguir un proceso no lineal de lectura y relectura, progresiva, mediante correcciones, profundizaciones y ampliaciones tácitas que vislumbran la íntima relación entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.
La exégesis canónica no se opone al método histórico crítico sino que lo desarrolla de un modo orgánico y lo convierte en verdadera teología.
Los libros de la Sagrada Escritura remiten a tres sujetos. En primer lugar al autor o grupo de autores de cada libro de la Escritura, autores que forman parte del sujeto común " pueblo de Dios " ( La Iglesia ) y hablan a partir de él y a él se dirigen. Y, aún más, este pueblo no es autosuficiente sino que se sabe guiado y llamado por Dios , quien, en el fondo, es quien habla a través de los hombres.
" Sólo si ocurrió algo realmente extraordinario, si la figura y las palabras de Jesús superaban radicalmente todas las esperanzas y expectativas de la época, se explica su crucifixión y su eficacia ".
OTRAS CONSIDERACIONES:
El autor señala que sin duda el libro no es un acto magisterial, sino únicamente la expresión de su búsqueda personal "del rostro del Señor ". Con la sencillez y humildad que corresponden a su grandeza humana e intelectual nos apunta que por el motivo antes citado, cualquiera es libre de contradecirlo, pidiendo sólo a los lectores esa benevolencia inicial sin la cual no hay comprensión posible.
Maravillada quedo ante su postura, ante su obra y ante este teólogo. Y si finalmente, me permiten una sugerencia, sólo constar que para tomar una postura religiosa o no en nuestras vidas, hay que conocer. Si la lectura de esta obra supone conocer a Jesús, con independencia de creencias personales, nos enriquecería en sumo grado.

12 comentarios:

Bowman dijo...

Ya te echába de menos, Morgenrot.

Hablas de prólogos, pero me quedo con el epílogo de tu escrito, "para tomar una postura religiosa o no en nuestras vidas hay que conocer"

Bien, conoces mi postura (atea), pero sabes que no me cansaré de leer. Ratzinger no es santo de mi devoción pero he de reconocer (yo, pecador) que mi ligera animadversión es quizá mero reflejo de la que siento por la institución a la que representa y que no he leído a la 'persona'.
En contra de Ratzinger, siempre pensé que el catolicismo necesitaba urgentemente un tercer Concilio Vaticano (¡o hasta un IV y un V!) para amoldarse a los tiempos reales, mientras que el cardenal (ahora Santo Padre) rechazaba algunos de los puntos ya asentados en el Segundo (que leí y estudié hace años en el instituto). Pero en acto de contricción he de admitir otra vez que todo me ha llegado de oídas, sin leer las palabras directamente de su pluma. No es correcto proceder (es de borregos) y entono el mea culpa.

Quizás el libro que propones sea una buena compra para añadir a mi biblioteca. Complementará perfectamente a los tratados sobre Muhammad.

Küssen

Morgenrot dijo...

Mi apreciado Bowman,

Se cual es tu postura en temas religiosos y también conoces que respeto profundamente - al menos lo intento- las distintas formas de pensar y las creencias de los demás. No sería yo de otra forma.

Es más, tus pensamientos, reflejados en tus post y comentarios siempre me han parecido de un sentido común poco corriente y tus reflexiones suelen ser muy acertadas bajo mi punto de vista.

He hecho esta entrada porque me ha impresionado el libro, ya que está escrito por Ratzinger no como Papa, sino como hombre. Decía que hay un desconocimiento sobre la persona y el intelectual de Joseph R. y primera ignorante soy yo. Cuando te introduces en su " filosofía" te percatas que hay una gran humildad y humanidad, así como unas dosis de intelectualidad e inteligencias muy poco corrientes.
No es un libro rápido de leer, es profundo y, por ende, requiere su tiempo. Pero estoy , al leerlo, conociendo aspectos que eran absolutamente desconocidos por mi parte.

Creo que merece la pena leerlo, igual que quiero leer p.e el Talmud, o he leído sobre Buda...o sobre Kant- para no limitarnos sólo a lo puramente religioso-.

Me alegra enormemente leerte de nuevo, ya te añoraba...

Kussen

Nuncio Tamallangos dijo...

Queridísima Morgenrot!!!!!

Déjame que te diga atropelladamente que te he echado en falta. Luego vuelvo.

Un besote

Nuncio Tamallangos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nuncio Tamallangos dijo...

Querida Morgenrot,

sería posible enviarte un email? Te dejo una dirección de correo, por si lo consideras oportuno. axi1975@gmail.com

Un beso

Morgenrot dijo...

Mi apreciado Nuncio,

Ya te he remitido mi dirección de correo.

Si no la recibieras, te agradecería me lo indicaras.

Gracias y un abrazo

Joaquín dijo...

En este libro de Ratzinger (ya que lo publica privadamente, y no en el ejercicio de su oficio de Papa), lo que he comprobado es que el prólogo antepuesto echa para atrás a muchos lectores (harían bien en saltárselo). Lo tengo pendiente de leer.

Quizá lo que me deja un tanto perplejo, es esa famosa declaración del autor de que cualquiera es libre de contradecirle... y cuando las contradicciones llegan, todo son anatemas...

Saludos Morgenrot.

Morgenrot dijo...

Estimado Joaquín:

El prólogo está escrito por el propio Ratzinger. En mi caso, me pareció un prólogo tan bien hecho que me entusiasmó a seguir leyendo el libro, libro en el que descubro , cada día, aspectos hasta ahora ignorados por mí y que aumentan mi amor por Jesús de Nazaret, a la vez que la necesaria comprensión de su palabra.

Para aclarar lo que Benedicto XVI dice sobre los aspectos que no parecen gustarte, voy a permitirme transcribir literalmente lo que consta:

" Sin duda, no necesito decir expresamente que este libro no es en modo alguno un acto magisterial, sino únicamente expresión de mi búsqueda personal " del rostro del Señor " ( cf. Sal.27,8 ). Por eso, cualquiera es libre de contradecirme. Pido sólo a los lectores y lectoras esa benevolencia inicial, sin la cual no hay comprensión posible."

Personalmente, este acto de humildad lo considero propio de una grandeza espiritual e intelectual muy poco común.

Creo que benedicto XVI es un "regalo" que Dios nos ha ofrecido y que, el pueblo, aún no ha comprendido.

Sinceramente, Joaquín, te recomiendo la lectura del libro, y algún día, podríamos hablar sobre el mísmo.

Saludos con afectos

Schwan dijo...

Morgenrot, cuánto te he echado de menos! Tu entrada de "Ausente" y ése Agosto, tiempo de ausencias, me dejaban, cada vez que abría tu blog, un regusto de tristeza ¡menos mal que la ausencia terminó! ;)

Yo leí el libro hace algún tiempo ya. La verdad es que en algunas de sus partes, excedía con mucho lo que yo podía asimilar; pero, a mí sin embargo; lo que más me entusiasmó del libro, fue la exégesis del evangelio de San Juan; si fue el discípulo su autor o qué otro Juan pudo ser. Y caso de que lo fuera, la credibilidad histórica que se le podía otorgar.

Me pareció increíble como Ratzinger abordaba el tema y cómo lo analizaba con la inteligencia y la sencillez de un cultísimo erudito.

Morgenrot dijo...

Mi muy apreciada Schwan.

Cierto es que los afectos suelen ser recíprocos. También tuve añoranza de tí y tus escritos. ¡Parece increíble el vínculo virtual que se crea entre tantos de nosotros !.
De hecho, tuve problemas para entrar en tu blog, pues pinchaba en tu nombre y no me permitía el acceso, así que me puse a buscar a través de google, hasta dar con tu nuevo blog. ¡ Por fín !


Sobre tus comentarios acerca del libro, no sabes bien la alegría que me das, pues estaba llegando a sentirme " en soledad " de opinión. Efectivamente, el libro es para leerlo con lápiz en mano y subrayar, pues el nivel intelectual del autor lleva a tal necesidad. Lo considero una joya, que tengo permanentemente en mi escritorio. Y , como bien dices, cuánto se descubre...

Espero que hayas estado en Alemania este verano y que hayas disfrutado.

Un fuerte beso

misántropo dijo...

Hola, disculpa el retraso en aparecer por estos lares.
Reconozco que Ratzinger es un intelectual, a tenor de los libros que tiene publicados, y , seguramente, "Jesus de Nazaret" sea un libro interesante (de hecho ha sido un superventas, laburo en una libreria), pero lo de ser un buen papa... bueno, lo tendreis que decidir los católicos. Yo, como casi todo español, nací católico pero con Juan Pablo II se me olvidó serlo, y eso que siendo adolescente fuí verlo al Bernabeu, pero de aquellas largas horas de discurso me quedé con las breves, directas y profundas del cardenal Tarancón.
Ratzinger, por los datos que tengo, es un papa preconcilio V.II y se le nota el resabio de haber sido el jefe de la "Congregación para la doctrina de la fe" (la tan temida inquisición española que cantaban los Monty Python). En sus tiempos mozos y ahora ya ha reconvenido a varios de los teólogos mas reputados y , claro, progresistas.

Me estoy enrollando, solo pretendía enviarte un saludo y he acabado discrepando (como de costumbre).

Un beso

Morgenrot dijo...

Mi estimado Misántropo; no tengo nada que disculparte, sino alegría de volver a leerte por aquí.

Sobre lo que comentas, efectivamente creo que el libro es de los que hay que leer, sea uno o no creyente. Y no lo digo con la intención de "hacer creyentes", porque el libro no está para eso, ya que es producto de un estudio profundo, histórico e intelectual que va más allá de las creencias.

En cuanto a la figura de Ratzinger, insisto en que se le conoce poco. A él le " tocó" el papelito de "inquisidor" como se le dice , al haber sido nombrado en el cargo anterior. No es plato de buen gusto ese cargo. Pienso que ahora es cuando se está dejando ver.

Un fuerte beso con discrepancias en la cumbre de la ambilidad ( ésto es de una reunión entre Habermas y Ratzinger, tan opuestos y a la vez, tan cercanos, que Die Zeit- periódico alemán- tituló " en la cumbre de la amabilidad ".