viernes, 27 de marzo de 2009

EVOLUCIÓN INCESANTE


En el mismo río entramos y no entramos, pues somos y no somos [ los mismos ].
Heráclito.
La Naturaleza se martillea en un vaivén perpetuo. ¿ Acaso no somos sino el resultado de un constante devenir, de un proceso continuo de cambio ?.
No somos lo que fuimos ni seremos lo que somos.
El " Todo cambia, todo fluye " de " El Oscuro de Éfeso " se cumple desde el principio del Todo. Cada ser está sujeto a un proceso de permanente nacimiento y destrucción, del que nada ni nadie se escapa.
No encontraremos los límites del alma, por el profundo logos que posee.
Cambio y adaptación, cambio y dolor modelando al ser. Circunstancias que nos pertenecen y nos permutan, recordando a Ortega.
Sólo existe pasado y presente, un " ahora " que se está transformando en pasado.
Vencidos por el tiempo, existimos dentro de su esencia. La evolución sigue un curso a veces de una celeridad inclemente. Ayer R.M se olvidó de quien era, su mente viaja entre fantasmales visiones. Otrora Gregorio Samsa, después de una noche intranquila se despertó convertido en un repugnante insecto.
En búsqueda persistente de quienes somos nos unimos a la ficción, girando sobre nosotros mísmos, nos anclamos en lo ininteligible.
Nacimiento, devenir y destrucción. Nuestra Naturaleza.
Dedicado con todo el cariño a mi querido amigo X.P.

35 comentarios:

ana de la robla dijo...

El cambio combate el vértigo de lo estático, del terror de detenerse y contemplarse. Besos para ti... y también para X.P. :-)

Nuncio Tamallangos dijo...

Y a mí que me da que ese X.P os debe enviar también besos a las dos...

Morgenrot dijo...

Mis queridos noctámbulos, Ana y Nuncio:

Llenáis mis días y mis noches .

Ana, gracias por los besos compartidos. Alguien decía que la audacia es lo cotidiano de los solitarios, así puede combatirse lo estático, con la maravilla del contemplarse.
Besos mil.

Nuncio, recibo lo dado. Acoge tú lo que a tí corresponde, que no es poco. Caricias mil de la que anda vagando por las noches.

Gracias a mis huestes nocturnas.

misántropo dijo...

Permanecer siempre estático
es un acto de locura,
con mi gramo de cordura:
el progreso es lo básico.

No renuncio a la locura
de sentarme a contemplarte,
de este sueño a despertarme
viene ese río con premura.

Por eso nunca sé si voy
o vengo en esta vida,
si perdí ya la partida,
si esto es todo lo que soy.

Beso

Alfaraz dijo...

Ciertamente ese "atroz paso del tiempo" del que habla Muñoz Rojas, tiene muchas referencias literarias. Algunas ya nos apuntas tú Mrgrt.
A mí, tus palabras me han recordado un cuadro de Chema Cobo con un título también muy literario: "El interminable ciclo del fuego y las cenizas".

.

Marta Salazar dijo...

hola hola!

en mi casa, lo decían más simplificado: "nadie se baña en el mismo río dos veces".

saludos!

Lupiáñez dijo...

Hola:

Precioso escrito. Y muy cierto. El cambio implica dolor, lucha, sufrimiento. Solo lo estable, lo inmutable genera paz, quietud.

Al cambio, envío una idea: ¿no estaremos los humanos deteniendo la evolución? ¿o es parte de la evolución el que eliminemos la selección natural?

Besos

Morgenrot dijo...

Querido Misántropo:

¡ Qué alegría leerte de nuevo como el Misántropo de siempre y saber que has vuelto a escribir en esa escotilla a la que tanto afecto le tengo!. Y es que tu escotilla, aun estando en soledad, invariablemente se encuentra abierta y acogedora.

Añoraba tus poemas, y te puedo afirmar que tampoco quiero renunciar a la locura, ni sé si voy o vengo ni de dónde o a dónde, ni tan siquiera, ciertamente, quién soy.

Recibe un abrazo sin despertarte del sueño...

Walter L. Doti dijo...

Prefiero esta secuencia: Destrucción, devenir: nacimiento.

:)

Liter@to dijo...

Desde el pasado te estoy escribiendo este comentario, pues cuando lo leas mirarás la fecha, la hora y verás que ya pasó, que mientras yo escribía el comentario vos vivías paralelamente a mí pero que ahora que lo lees pertenece al pasado.

A veces pienso que pensamos que vivimos en el presente,pero ese presente es por una milésima de segundo, porque a la próxima milésima ya estamos viviendo en un nuevo presente y la anterior milésima corresponde al pasado. ¿Qué pasaría si viviésemos pensando que no existe un presente y que esto que vivimos es un pasado?, un pasado vívido, lleno de acciones y movimientos, recuerdos y mil cosas más... tal vez haya ciertas maneras de pensar que no están acordes a las clavijas que el tiempo quiere que nosotros ajustemos.

Me gustó este post.

Saludos.

Morgenrot dijo...

Querido Alfaraz:

He buscado el cuadro de Chema Cobo, de título bellísimo , y no lo he localizado.

Me gustaría observarlo, si fueras tan amable, aunque me da apuros la petición, te rogaría me enviaras una dirección donde poder verlo.

Gracias y un abrazo,

Morgenrot dijo...

Querida Marta:

Con esa frase iniciamos el aprendizaje de Heráclito en el colegio . Jamás la olvidé, pues ni el agua es la misma ni el bañista tampoco, aunque el filósofo afirmaba que el cauce sí era el mismo, y yo no comulgo con esta idea, pues todo está sometido a constante cambio.

Un abrazo y bien fuerte

Morgenrot dijo...

Querido Lupiáñez:

Me parece bastante interesante tu comentario, pero si se soy sincera, aunque parezca pesimista, te contesto:
- Sólo conseguimos la paz inmutable posiblemente cuando se trata de la Paz " Eterna ".

- Supongo que será parte de la evolución la involución y depravación que los humanos realizan en la naturaleza, entendiendo la "involución " también como cambio.

En definitiva, que aquí estamos girando y girando.

Un fuerte abrazo

Morgenrot dijo...

Mi estimado y admirado profesor Walter:

Su respuesta es de excelencia, como filósofo que es.
Pero, si me lo permite le sigo:
Si partimos de "nacimiento ", esto supone un principio y todo lo que tiene un inicio es finito, por lo tanto, tiene un final. De esta forma, volveríamos a nacimiento, devenir y destrucción.

Un abrazo

Morgenrot dijo...

Querido Literato:

Y a mí me encantó su comentario, de hecho el pasado y la milésima de presente es lo que forma parte de nosotros, y nos modelan , conjuntamente con las circunstancias.

Un placer tenerte por aquí. Un abrazo,

Natalio Ruiz dijo...

Estimada:

Primera visita a su blog ¡muy bueno!

Sobre el post, dos cuestiones.

En Heráclito todo es cambio pero hay detrás un Logos inmutable. Todas nuestras celulas mutan y nosotros, siendo distintos, somos los mismos.

La segunda. ¿Por qué siempre "destrucción" al final? O, ¿destrucción de qué?

Respetos.

Natalio

zocadiz dijo...

Me recordó la frase de "Todo pasa y nada queda, pero lo nuestro es pasar."
El hombre se completa con esos cambios y adaptaciones.
Me ha gustado tu post.
nos leemos.

Morgenrot dijo...

Estimado Natalio:

Bienvenido a esta casa y gracias por tu comentario, respecto al que quisiera aclarar lo que creo tú preguntas.

Efectivamente en Heráclito encontramos un Logos inmutable, que en la metáfora del río es representado por el cauce.

Y con respecto al por qué de la destrucción, pienso que al existir un nacimiento o principio-inicio- , lo que surge es ya finito, como nuestra naturaleza. Todo lo que tiene un principio , tiene un final precisamente por no ser infinito, de ahí que siempre se concluya en un fin o destrucción.

Esta es mi simple opinión. No es necesario que indique que no soy filósofa, pero sí estudié bastante filosofía en mi licenciatura.

Recibe un saludo y espero visitarte pronto

Morgenrot dijo...

Querida Zocadiz:

Tienes toda la razón, el tema se reviste poético con " lo nuestro es pasar ". Me ha encantado tu comparación. Gracias mil.


Un besote bien fuerte

Natalio Ruiz dijo...

Estimada Morgenrot:

En primer lugar le aclaro que no considero que sólo sean filósofos aquellos que tienen un título en una licenciatura sobre ella (me quedo con el concepto platónico).

Estoy de acuerdo que aquello que comienza, por ese mismo hecho, es "finito". Ahora, el que sea finito implica que tiene comienzo y/o fin pero no necesariamente las dos. Para muchas filosofías (que van desde Platón a Kant con millones de paradas intermedias que incluye a todos los católicos) el alma humana tiene comienzo pero es inmortal, es decir, no se destruye por el sólo hecho de haber tenido un comienzo.

Por el contrario, para Aristóteles el hombre adquiere, justamente, su entelequia (o perfección de su naturaleza) en la contemplación (inmortal) de la Verdad (Dios si ud. quiere).

La pregunta obedecía (lejos de pretender aseverar que uno de los dos esté en lo cierto o no porque resulta casi imposible hacerlo en tan pocas líneas) a terminar de entender su pensamiento. Por ej. creo que el cuerpo, como tal, se destruye aunque no creo que yo me destruya.

Es un gusto poder charlar sobre estos temas con gente tan interesante.

Respetos.

Natalio

ONDA dijo...

"Fue la más breve de sus clases. Pero no habló de Derecho, sino de la Vida, que comparó a un gran valle que él atraviesa manteniéndose el mismo. Gran lección ésta de la fortaleza espiritual. Después nos hizo partícipes de una bella ilusión que le acompañó durante su magisterio. Como en un precioso cuento, que algún día contará a sus nietos, nos relató que él creía que el tiempo no pasaba porque cada año los alumnos y alumnas se mantenían igual de jóvenes y de lozanas. Eran por lo tanto sus alumnos el espejo donde se miraba día a día y ese espejo reflejaba la misma realidad año tras año. Pero enseguida vino su lamento ¡tempus fugit!, ¡el tiempo pasa!. Sí, es verdad que el tiempo pasa, pero mientras pasa algunos buenos hombres se encargan de dejar su huella imperecedera, como don Juan, que sella cada una de sus obras con esa lucha por buscar la Verdad y cuyo logro, de momento, sólo de momento, nos está vedado",

Fragmento sobre una reseña inédita que hice en el Homenaje a don Juan Iglesias. Catedratico de Derecho Romano. Premio Principe de Asturias.

Sabemos lo que somos dijo...

Querida Morgenrot,

Si existe el cambio constante, no puede existir ni el mal ni el bien pero sin embargo percibimos el bien y el mal. Por tanto, a pesar de los cambios siempre hay algo eterno y constante, algo que da sentido a la realidad.

Un sentido abrazo

Rocío

Morgenrot dijo...

Estimado Natalio:

Disculpe el retraso en la contestación, pero me he permitido unos días de " alejamiento" informático que, creo, viene bien en ocasiones.

Entiendo perfectamente lo que quiere decir, de hecho, la cuestión usted la trata en cuanto a la naturaleza humana no sólo material en relación al entorno, sino en su ámbito espiritual: el alma.
Mi post sólo lo refiero a la materia sin más, no por no ser creyente- que me considero- sino porque entraríamos en el último punto del Tractatus de Wittgenstein:" de lo que no podemos hablar mejor es callarse". Abordar a Dios es imposible para nuestra limitada naturaleza.
Es mi humilde opinión. Me ha gustado bastante su comentario y por cierto, le indico que Kant me apasiona.

Reciba un afectuoso saludo

Morgenrot dijo...

Mi muy estimado Onda:

Te ruego me disculpes por el atraso y el abandono en el escribirnos, ya he comentado que el motivo está en que he descansado de ordenador unos días pues me hacía falta.

Entre muchas opiniones, mis propios pensamientos y el maravilloso fragmento que me envías - mil gracias y lo guardaré como oro en paño- compruebo que el ser no se puede separar en su esencia , por una parte lo material y por otra lo espiritual en cuanto su relación a Dios.
En este post he querido sólo abordar un aspecto de nuestra naturaleza , el material sin atreverme a ir más allá y entrar en esa Verdad en la que se cree o no se cree, pero que a la que no podemos acceder por medio de la razón pura.

Gracias por tu detalle, el fragmento es todo sabiduría.

Un fuerte abrazo Onda y no dudes que pronto iré a visitar tu blog a ver qué novedades nos deparas, siempre tan consistentes.

Morgenrot dijo...

Querida Rocío:

Me asombra tu capacidad para decir tanto en tan pocas líneas. Estoy de acuerdo contigo, hay algo más, pero vetado a la razón.

No considero al hombre como un mero ser producto de la evolución y sin miras a una Verdad que nos envuelve. Hablar sobre Lo Eterno y Constante es tan difícil para mí, que me he limitado a la natura en cuanto hecho físico y al paso del tiempo como inherente a lo poco que conocemos.
Te felicito por tus palabras, pero el mal y el bien no lo he tratado. Que existen, sin duda, y una Verdad a la que miramos, estoy convencida.

Un fuerte beso y gracias

Bowman dijo...

Al final y con tanto cambio imparable, quizás buscar quiénes somos es esfuerzo futil.

Em vez de ello, encuentro más práctico simplemente intentar ser, a diario (incluso esos días en que nos despertamos como Samsa, que suelen ser casi todos, al menos para mí)

Großen Kus mein Freundin

Lázaro dijo...

El carácter trágico del devenir del ser lo expresa admirablemente Anaximandro cuando habla del apeiron: "De donde las cosas tienen origen, hacia allí tiene lugar también su perecer, según la necesidad; pues da justicia y (dan) pago unas a otras de la injusticia según el orden del tiempo" (traducción de Felipe Martínez Marzoa). Este mismo autor añade: "El ser, el logos, no es esto o aquello, no es ningún ente, no es nada; aquello en, por y según lo cual es dado a cada cosa su lugar no puede tener a su vez lugar alguno; el principio de toda determinación ha de substraerse a toda determinación". Hª de la Filosofía, I. Ediciones Istmo, pag. 31. Por si te sirve. Saludos.

Fair Lady dijo...

Meine liebe Freundin, con nacimiento y devenir estoy de acuerdo, pero destrucción, creo que es más la “culminación” de un largo camino. En él hemos aprendido y encontrado el equilibrio que hace que lleguemos al final, siempre y cuando queramos llegar, claro. A veces nos perdemos en el camino, pero con un buen guía estaremos a salvo.

Todo bien querida amiga? Te echo de menos... Un beso enorme

Morgenrot dijo...

Mi querido Bowman,

Conoces la alegría que me das cuando te veo aparecer por aquí y sabes siempre darme ese punto positivo al que muchas veces necesito agarrarme.
Quizás me falte esa inteligencia práctica para saber vivir, y puede que no querer ir más allá resulte mejor en la vida. Lo difícil es que " el que nace lechón , muere cochino " , pero tu idea está ahí y pensaré en ella.

Un abrazo bien fuerte y gracias

Morgenrot dijo...

Estimado Lázaro:

Gracias infinitas por tu laboriosa aportación sobre Anaximandro, en el que después se basa Heráclito.
El ápeiron como principio, siempre activo y divino es un concepto difícil, pero el texto que insertas es absolutamente bello, digno de volver la vista a este filósofo y recordar sus teorías.

Un fuerte abrazo, Lázaro

Morgenrot dijo...

Querida Fair:

A veces pienso que si las cosas no tuvieran un final el mundo no sería tal cual y no imagino una vida aquí eterna ¡ qué aburrimiento !, es cierto el final, pero como bien dices, es muy importante el camino. Eres positiva por naturaleza y das la vuelta a todo con pleno optimismo.

Por mi parte , como ya te he comentado, en temporada de silencios. Gracias por tu comentario y ofrecerme la alegría de verte por aquí.

Un abrazo enorme,

Literato dijo...

Es que eso es parte de ese orden cósmico del que tanto se habla, del que tanto se dice y del que todos nunca jamás podremos escapar.
Todo cambia, todo fluye, tal cual.

Saludos.

Cristian dijo...

Hola Morgenrot,

Te faltó transformación. Te mando un beso y espero luego de unos primeros de meses de paternidad irrepetibles recuperarnos en comentarios.

Beso

Morgenrot dijo...

Estimado Literato:

Gracias por entrar en esta tu casa.

Efectivamente estamos inmersos en un incesante y constante cambio que a todos y todo lo impregna.

Espero verte pronto en tu casa, sólo necesito algo de tiempo. Mientras recibe un fuerte abrazo, querido Literato

Morgenrot dijo...

¡ Hola Cristian !

¡ Qué alegría más intensa me das querido y apreciado amigo !

Ya me contarás cómo llevas tu paternidad. Muy responsablemente creo yo.

Me complace sumamente verte por esta casa y espero estar de visita en tu casa tan pronto como me sea posible.

Nos vemos, digo, nos escribimos.

Un besote para todos, incluida Valentina.